Hace mucho que no escribo, pero ya es hora de retomar viejas y saludables costumbres. En trece días partiré rumbo a Southampton, mi ciudad los próximos diez meses.
A 1.948 km (en coche) de mi casa de toda la vida. Muy lejos de mi pasado y de mi presente.
Un viaje en busca de aquellos sueños que tuve de niño, y que a pesar de haber mantenido intactos al igual que mi infantil mente, ya han crecido mucho, y buscan la independencia para lograr sus propios triunfos.
Comienza esta nueva andadura. Y como canta la voz femenina que más adoro:
Enjoy the ride!
