Necesitaba ya escribir, pero el tiempo aquí pasa muy rápido y tengo la sensación de que no alcanzo a hacer ni la mitad de cosas que quiero. Sin embargo, los días ingleses cunden una barbaridad y he avanzado cosas que creía tardaría varias días.
En un principio me he acostumbrado a eso de levantarme a las 7:00 o 8:00 de la mañana cada día, aunque también tiene algo que ver que no consiga dormir muy bien. Llevo 3 días aquí, y sin embargo tengo la sensación de que ya hace una semana completa de mi llegada.
Ya tengo una almohada decente (la que daba la residencia es como una toalla doblada que te deja el cuello “estupendamente”), perchas, toallas, cubertería, olla y el resto de objetos imprescindibles.
Por otra parte, los compañeros de piso son geniales. Lo malo es que estoy tan cansado, que a penas me he ido un día a un Wetherspoon (pub típico inglés) con ellos y me volví pronto porque necesitaba urgentemente dormir. Por ahora, a falta de que lleguen los cuatro restantes, somos dos españoles, dos finlandesas, un alemán y un chico de Liechtenstein. Todos ellos super agradables y divertidos, unos más que otros claro.
Al respecto del idioma... voy pasando aunque sé que tengo que esforzarme al máximo por mejorarlo, aunque ya no me preocupa tanto como al principio ya que veo que puedo hacerme entender (eso sí, como un indio apache total).
Bueno, esto es todo por hoy. Todavía estoy recién despierto y no me he despejado todavía. Son las 08:48 aquí, así que voy a tomarme una señora ducha y a desayunar con mis compañeros de piso.
Por último, os dejo una fotografía de las vistas que tengo desde la ventana de mi habitación. I love this city!