Esta frase repetí varias veces anoche, en la fiesta de Halloween que organizaron los chicos del piso de abajo, el temido 6º C. Y me lo pasé en grande, además de conocer a muchísima gente. Y lo bueno de las fiestas de aquí, es que al comenzar pronto, también terminas muy pronto, y así tienes más horas para luego dormir.
Como veréis en la siguiente fotografía, con estas pintas de psicópata con un bate de béisbol me presenté. Y como me imaginaba antes de comenzar, perdí el bate enseguida... Y encima lo he visto por fotos en manos de mucha gente luego, dentro del piso e incluso en la calle... Lo echo de menos, pero afortunadamente su bajo valor económico reduce mi pena.
La verdad es que no decepcionó mi primer fiesta de halloween en tierras inglesas (espero que no sea la última, empezando porque hoy saldré un rato a ver el ambiente de una verdadera noche de Halloween, aunque volveré pronto ya que mañana tengo clase).
Bueno, la verdad es que estoy actualizando menos de lo deseado, pero aún no saco provecho al 100% a mis días, entre las tareas domésticas, las clases y la vida social, se me escapa un gran porcentaje del tiempo (al que hay que sumar el hecho de que me he puesto al día ya con todas las series de televisión que sigo... Yuuumi).
Aquí os dejo una imagen para que os acompañe esta noche en vuestras pesadillas. Saludos desde la casa del terror de Southampton.
No hay comentarios:
Publicar un comentario